Muchas personas están confundidas con este término. Se preguntan “¿realmente se puede revertir la enfermedad?”

Una enfermedad es un determinado estado anormal, que se asocia con signos y síntomas específicos. Si usted presenta ciertos signos y síntomas, entonces se le puede dar un nombre específico o un “diagnóstico” a la enfermedad. Presión arterial alta, condiciones autoinmune (hipotiroidismo, artritis reumatoide, lupus, Colitis), fibromialgia, diabetes, enfermedades cardiovasculares, infecciones crónicas, estrés crónico, depresión, ansiedad, colesterol alto, etc.

Estos son todos diagnósticos, sin embargo, en realidad estas condiciones crónicas (así como muchas otras) son una consecuencia de malos hábitos de vida.

Todo lo necesario para revertir la enfermedad, es la construcción de la salud. En nuestra experiencia, cuando hacemos esto correctamente, estos signos y síntomas desaparecen tan repentinamente como habían aparecido en primer lugar.

Hay que entender, que cuando nos enfermamos, hemos perdido la salud. La capacidad del cuerpo para curarse se ha desactivado, confundido o se ha hecho vulnerable.

¿POR QUÉ? Es nuestro trabajo identificar estos factores y desarrollar un plan de acción. Este plan siempre está dirigido a crear el ambiente necesario para que la salud se pueda producir en cada caso en específico.